Capítulo 47 CUARENTA Y SIETE

—Antes de subir, quiero dejar algo claro.

Cassian permanecía frente a Aurelia, con la camisa abierta y la corbata torcida entre los dedos de ella.

—Te escucho.

—Dormirás conmigo. Sin ropa. No habrá sexo.

—Entendido.

—Puedes besarme si preguntas. Puedes tocarme si te digo dónde. Y si en algún momento...

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