Capítulo 56 CINCUENTA Y SEIS

—No puedes empacar mientras duermo.

Cassian, arrodillado frente a una maleta abierta, levantó la vista.

—No estaba huyendo.

—Eso diría un hombre sorprendido con una maleta antes del desayuno.

—Mi vuelo sale a las once.

Aurelia se apoyó en el marco de la puerta. Llevaba una de sus camisas y nada más....

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