Capítulo 65 SESENTA Y CINCO

—¿Mi madre te pidió que desaparecieras?

Elías no apartó la mirada.

—Sí.

Aurelia sintió que la mano de Cassian seguía en su cintura, pero ya no era una caricia. Era una pregunta silenciosa.

—¿Cuándo? —preguntó ella.

—La mañana después del beso. Me citó en un café frente a la facultad. Dijo que tu pad...

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