Capítulo 68 SESENTA Y OCHO

—Estás en mi lado.

Aurelia abrió un ojo.

—Tu cama no tiene lados.

—Los tiene desde que llevas veinte minutos empujándome hacia el borde.

Ella miró el espacio vacío detrás de sí. Ocupaba casi dos tercios del colchón.

—Tal vez compraste una cama demasiado pequeña.

—La elegiste tú.

—Elegí una cama dign...

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