Capítulo 99 NOVNETA Y NUEVE

—¿Dónde están?

Aurelia abrió los ojos con la garganta seca y una presión ardiente bajo el vendaje. Cassian dormía sentado junto a la cama, con la cabeza inclinada y una mano todavía cerrada alrededor de la suya.

Él despertó al sentir que intentaba incorporarse.

—No te levantes sola.

—No empieces. ¿D...

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