Capítulo 128 128

—En una que construiremos juntos cuando yo pueda decirte que quiero ponerlo dentro.

Marco miró la sábana que cubría a Livia.

Fausta seguía en la puerta, como si acabara de anunciar que faltaba sal.

—Conviene quemar la vieja antes de que las termitas lleguen al techo.

—Ahora no —respondió Marco.

—Aho...

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