Capítulo 129 129

—Esta vez no voy a decidir qué significa, Livia, pero tampoco voy a quedarme quieto mientras vuelves a sangrar.

Marco la llevó de regreso al carruaje.

Livia no protestó porque la mancha seguía extendiéndose, pequeña pero visible, sobre la tela entre sus piernas. El miedo le había endurecido el cuerp...

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