Capítulo 135 135

Marco regresó a Ostia con el cabello endurecido por la sal, una raspadura en la mandíbula y una expresión demasiado satisfecha para un hombre que había vomitado dos veces antes de salir del puerto.

Livia lo vio desde la ventana del piso alto.

No bajó.

Ese detalle la irritó consigo misma.

Había pasad...

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