Capítulo 17 17

El mercado de la Vía Sacra olía a fruta madura, cuero húmedo y animales.

Livia avanzaba entre la multitud con una cesta apoyada en el brazo y la cabeza ligeramente inclinada. No caminaba deprisa. Tampoco despacio. Había aprendido que la mejor manera de pasar inadvertida era moverse con el mismo ritm...

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