Capítulo 25 25

Livia no debería estar allí.

Lo supo en el instante en que cruzó el umbral del tablinum.

También cuando tomó la lámpara de aceite del corredor y cerró la puerta con el mayor cuidado posible.

Y volvió a saberlo mientras avanzaba entre los estantes repletos de pergaminos, respirando el olor a cera, cu...

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