Capítulo 27 27

—No vas a presentarte sola ante Roma.

Marco dejó la tablilla sobre la mesa con tanta fuerza que la cera se agrietó.

Livia no retrocedió.

—Ayer dijiste que no hablarías por mí.

—No es lo mismo que permitirte entrar sin protección a una sala donde Cayo conoce a todos.

—También me conoce a mí.

—No. Con...

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