Capítulo 29 29

—No voy a despedirme como si fueras a una provincia lejana.

Marco permanecía frente a la puerta de Claudia con una mano cerrada alrededor de la de Livia. Detrás de ellos, el escriba enviado por el magistrado fingía revisar la tablilla mientras contaba cada respiración.

—Entonces deja de apretarme lo...

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