Capítulo 33 33

—La casa hace demasiado ruido.

Mara dejó una bandeja sobre la mesa y miró alrededor del comedor vacío.

—No hay nadie hablando.

—Precisamente. El silencio se escucha en todas partes.

Livia untó miel sobre un trozo de pan. Era la primera mañana en la casa del Aventino y había tardado más de lo necesar...

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