Capítulo 38 38

La carta seguía allí.

Livia no había entrado al tablinum con intención de buscarla. Flavia solo le había pedido cera para sellar una nota dirigida al administrador de los almacenes, y el escritorio de Marco era el lugar más cercano.

Pero la vio.

Asomaba apenas entre dos rollos de pergamino, dobla...

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