Capítulo 47 47

—No te duermas otra vez.

Marco habló contra el hombro de Livia, con un brazo atrapado bajo su cintura y la otra mano extendida sobre su vientre.

—No estoy dormida.

—Llevas varios minutos sin insultarme.

—Estaba descansando.

—Eso confirma mi teoría.

Livia abrió los ojos. El sol apenas entraba por las...

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