Capítulo 56 56

—Entonces aprende, porque no voy a amarte menos para que tengas menos miedo.

Marco no durmió mucho. Livia lo supo porque cada vez que despertó, él seguía con los ojos abiertos y una mano sobre su cintura, como si contar respiraciones fuera una ocupación militar.

Al amanecer, encontró tres bolsas jun...

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