Capítulo 57 57

—Que no necesito casarme contigo para elegir una puerta que ambos podamos abrir.

Marco observó la llave de la posada entre los dedos de Livia.

—Esa puerta tiene chinches.

—La idea era simbólica.

—El símbolo también muerde.

A la mañana siguiente recorrieron cuatro calles buscando una habitación. La p...

Inicia sesión y continúa leyendo