Capítulo 65 65

—Marco, hay sangre.

Él tomó la lámpara, acercó una silla y esperó a que Livia se sentara antes de arrodillarse frente a ella.

—¿Cuánto dolor tienes?

—Poco.

—¿Poco de verdad o poco para que yo no incendie Ostia?

—Poco de verdad.

Marco miró la mancha sin tocar la tela.

—Voy por Flavia.

—No me dejes so...

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