Capítulo 87 87

—Que amarte no me da derecho a quedarme cuando lo que más deseo es que me pidas que no me vaya.

Livia cerró la puerta después de verlo desaparecer por la escalera.

No lloró. Tampoco corrió detrás de él.

Se acostó en la cama inclinada y pasó una hora intentando convencer a su cuerpo de que la soledad...

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