Capítulo 18

Después de acostar a los niños con un cuento, como hacía todas las noches, se encerró en su habitación, su cuerpo temblando y su piel erizada. Era como si hubiera nacido para amarlo.

Resopló fuerte mientras se tiraba en la cama.

—Demetrio —sonrió al recordarlo, pero luego sintió que su corazón se ...

Inicia sesión y continúa leyendo