Capítulo 22

Sintió una corriente recorrer su cuerpo, no sabía si llorar, reír o gritar; había estado solo toda su maldita vida, saber que tenía tres hijos hermosos le daba una gran alegría, pero también estaba ese dolor de fondo, sabiendo que Eva lo había ocultado.

Miró a Evangelina, que lloraba, y con lágrima...

Inicia sesión y continúa leyendo