Capítulo 25

Los ojos de Eva se iluminaron cuando escuchó las palabras de Demetrio. Sus manos comenzaron a temblar y su corazón empezó a latir con fuerza. Mientras Demetrio conducía, con una sonrisa coqueta en los labios, Evangelina seguía temblando, imaginando la noche que estaba a punto de pasar.

—¿Estás nerv...

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