Capítulo 27

Las mejillas de Demetrio estaban calientes. La ira que sentía en ese momento se apoderó de él. Ver a Eva, su Eva, siendo besada por otro hombre, un desconocido para él, le dolía en lo más profundo, y más aún cuando ese hombre era Santino San Román, su rival.

Dejó el teléfono sobre el escritorio y m...

Inicia sesión y continúa leyendo