Capítulo 28

—No, aún no, pero lo haré —dijo ella sonriendo.

—¿Y puedo saber la razón de tu felicidad? —preguntó San Román con curiosidad.

—Tiré a Eva por las escaleras y la pobre terminó en el hospital.

Los ojos de Santino se oscurecieron; sintió la rabia apoderarse de él. Se acercó furioso a Alina y la agar...

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