Capítulo 4

Evangelina entró corriendo a su oficina; estaba agitada, su respiración era dificultosa y se sentía extremadamente nerviosa. Tuvo que sujetarse el pecho para calmarse. Lo que había visto era demasiado para ella.

—¿Por qué quiere saber si soy virgen? —se preguntó, golpeándose la cabeza—. ¿Y qué le h...

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