Capítulo 44

Demetrio no había podido dormir en toda la noche, sus ojos hinchados por el insomnio de saber por Eva, no podía creer cómo era posible que existiera un ser tan despreciable como Santino San Román, capaz de secuestrar a una mujer embarazada y alejarla de sus hijos.

Se levantó con cuidado, dejando a ...

Inicia sesión y continúa leyendo