Capítulo 54

Demetrio me llevó en sus brazos hasta el yate mientras la brisa movía mi cabello y lo alborotaba. Sentí un nudo en el estómago y un inmenso deseo de gritar por la felicidad que estaba experimentando en ese momento. Estaba tan feliz que no podía creer la dicha que sentía.

Cuando entramos, me sorpren...

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