Capítulo 7

La brisa rica entraba por la ventana ese domingo. Evangelina se despertó con los pechos erectos y las bragas completamente empapadas; había soñado con su jefe, soñó que él le hacía el amor una y otra vez sobre las alfombras de su apartamento.

—Dios mío, nunca en mi vida me había pasado algo así— pe...

Inicia sesión y continúa leyendo