Capítulo 10: Hay algo que debes saber

Ana

La mañana llegó demasiado rápido. Apenas había dormido, mi mente aún atrapada en el enredo de pensamientos y preguntas que me habían asaltado la noche anterior. Me vestí con ropa cómoda pero apropiada para cualquier eventualidad, eligiendo un atuendo que me permitiera moverme con facilidad. Est...

Inicia sesión y continúa leyendo