Capítulo 32: Acercándose

Dante

El hospital estaba tranquilo, una serenidad perturbadora que no reflejaba la tormenta interna que sentía. Mientras caminaba hacia la máquina expendedora para conseguir agua para Ana, mis pensamientos estaban llenos de incertidumbre. Algo en su comportamiento me inquietaba, pero no podía precis...

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