Capítulo 36: Tengo que detener esto

Dante

La mañana había comenzado como cualquier otra, pero cuando Marco me llamó a su oficina, supe que algo grande estaba por suceder. El tono grave de su voz me puso en alerta, y la mirada de preocupación en sus ojos no auguraba nada bueno.

—Dante, necesito hablar contigo —dijo Marco, cerrando la...

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