Capítulo 38: Para nosotros

Me desperté con la cabeza pesada, los recuerdos de la llamada de Dante aún frescos en mi mente. La confusión y la duda persistían, como sombras que no podía disipar. Caminé hacia la cocina donde Martín revisaba algunos documentos. Me miró con una sonrisa tranquila, como si supiera lo que pasaba por ...

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