Capítulo 42: Un secreto bien guardado

Ana

Mi corazón latía con fuerza en mi pecho mientras caminábamos hacia el lugar que mi madre había indicado. Paolo y Martín se mantenían cerca de mi lado, su presencia sólida y protectora ofreciendo un poco de consuelo en medio de la tormenta de emociones que sentía. Dante caminaba unos pasos detrá...

Inicia sesión y continúa leyendo