Capítulo 52: Un momento de paz

Las paredes del consultorio del doctor estaban decoradas con pósters de paisajes tranquilos, pero nada parecía calmar la tormenta que rugía dentro de mí. Luisa seguía en mi mente, con su mirada perdida y el peso de su situación, como una sombra de la que no podía deshacerme. La misión era mañana, y ...

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