Capítulo 73: Siempre en constante lucha

El sonido de la lluvia golpeando las ventanas era extrañamente reconfortante mientras me acurrucaba con Paolo en mis brazos. Podía sentir su respiración suave y constante, y me concentré en ese ritmo para calmar mis pensamientos. En ese momento, Martín entró en la habitación con un sentido de urgenc...

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