Capítulo 119 Por instinto.

—Parece que no sólo a mí me resulta incómodo, ¿cierto? — se animó a preguntar la pelinegra al sostenerle la mirada a la de ojos verdes.

Fiona sonrió desganada. —Al menos a ti te espera— dijo llevando sus manos a las correas de su mochila. — qué diera yo por que al menos hubiese algo que lo hiciera ...

Inicia sesión y continúa leyendo