Capítulo 3 Casi besada.

El día y la tarde en la universidad pasaron rápido, quizás, demasiado.

—Vaya, ¿Esto es todo lo que tienes para usar? — cuestionó Michelle mirando con desaprobación los vestidos tan finos y sobrios que Caroline había llevado a su departamento para elegir juntas lo que iba a usar para la fiesta.

Caroline se encogió de hombros con timidez.

—M-mi primo…me ayuda a escoger, c-casi t-toda mi ropa. — respondió Caroline.

Fiona se rio sonoramente de aquella respuesta.

—Por dios Caroline, ya no eres una niña pequeña, estos parecen los vestidos de una monja o una niña mimada…que no dudo que lo seas. A la heredera le tienen que elegir la ropa. — aseguró Fiona con burla.

Michelle la miró molesta, Fiona siempre encontraba la manera de hacer sentir menos a Caroline y aquello la molestaba demasiado.

—Eres una idiota Fiona, yo no dije que fueran vestidos feos, pero no son para un antro, tu primo tiene buen gusto, pero para esta ocasión, quiero que te veas como una zorra…esta noche Bernard dijo que estaría contigo ¿No es así? Ve por el…hazle notar el cuerpo de diosa que tienes, presume tu belleza con orgullo. — dijo Michelle con suspicacia, notando como Fiona se molestaba en el acto.  

Caroline quiso hacerse bolita en ese momento.

—Y-ya es t-tarde, p-para ir a buscar algo. — respondió Caroline.

Michelle sonrió.

—Por suerte, tu mejor amiga ya había tomado precauciones al respecto de lo que usarías esta noche…y te compré algo. — respondió la rubia y luego corrió a su armario, sacando de el un corto y atrevido vestido negro que dejaría ver gran parte de los enormes atributos delanteros de Caroline.

Fiona vio molesta y resentida aquel vestido; Caroline realmente tenía un cuerpo de infarto y un par de enormes atributos que hacían notar en ella misma lo pequeñas que eran sus tetas…lo cual la hacia sentirse acomplejada.

—Con ese vestido no va a parecer una zorra, si no una prostituta. — dijo Fiona con celos evidentes.

—Ja, eso no es verdad, lucirá perfecta y Bernard no podrá despegar la mirada de ella, ni siquiera por ti, Fionita. — aseguró Michelle.

Fiona se enfureció ante el comentario, antes de la aparición de Caroline, toda la atención de Bernard había sido exclusivamente suya, y aquel vestido, no solo iba a robar la mirada de su estúpido amigo rubio, también iba a robar las miradas de cada hombre en ese antro, y entre ellos, estaría Elijah.

—Hagan lo que quieran, no me culpen si luego la tratan como a una puta. — dijo Fiona con enojo para luego tomar su bolso y salir hacia el auto decidida a llegar primero al lugar para buscar a Elijah.

Michelle negó molesta.

—Caroline, no le hagas caso a la tetas de limón, esta celosa porque cree que su adorado patán de ojos negros puede mirarte…ya sabes, no le gusta que ninguna chica le robe la mirada de Elijah, aunque es claro que casi con cualquier tipa el esta dispuesto a acostarse…te voy a dejar realmente bella para Bernard esta noche y verás que mañana serán oficialmente novios, nada puede salir mal hoy. — aseguró Michelle.

Caroline asintió nerviosa…realmente le dolía que Fiona desconfiara tanto de ella, cuando no tenía ningún tipo de interés en Elijah Hawkins…pero su amiga de cabellos castaños lo amaba tanto, que comprendía porque razón era que lo celaba tanto…ella tampoco soportaría ver como todas las chicas fueran detrás de Bernard.

—F-Fiona es m-muy bonita…estoy segura de que un d-día Hawkins va a notarlo. — dijo Caroline.

Michelle soltó una risa.

—Lo dudo mucho…Elijah es un imbécil arrogante que cree que toda mujer va a caer irremediablemente a sus pies…un hombre así difícilmente estará dispuesto a entregarse a una sola. El y Bernard son completamente opuestos, nuestro rubio optimista sin duda será un gran esposo…pero Elijah, con mucha suerte logrará llegar vivo a los cuarenta con sus excesos. No te preocupes más por Fiona, tarde o temprano ella tendrá que aceptar que Elijah no la ama, y con algo de buena fortuna encontrará a alguien que si la ame de verdad. — respondió la rubia.

Caroline asintió, aunque realmente deseo que Elijah pudiera amar a su amiga.

Cuando llegaron al antro cada una en su auto, Michelle rápidamente corrió a los brazos de Devan, su novio, y Caroline vio como Fiona estaba ya sentada en una mesa junto a Bernard y Elijah. Caminando con timidez hacia ellos, intentaba bajar un poco el vestido que Michelle le había dado.

Era un vestido corto de tirantes, quizás, demasiado corto, tanto así que se sentía casi desnuda y expuesta. El escote era pronunciado, y bajo el saco a juego intentaba que no se notaran demasiado sus pechos, pero parecía ser inútil, pues pronto notó como todas las miradas de los varones a su paso, de inmediato de desviaban hacia ella.

A Caroline realmente nunca le había gustado ser el centro de atención, era demasiado tímida para eso.

—Oh dios…pero mira eso Elijah. — dijo Bernard notando como Caroline se acercaba a ellos. — se ve preciosa, pero no parece ser su estilo de ropa…aunque no me podría quejar. — aseguró.

En ese momento la mirada de Elijah, pendiente de su celular mientras ignoraba a Fiona, se alzó para mirar a quien sea que su idiota amigo estuviese mirando, y grande fue su sorpresa al mirar a la O´Sullivan usando un vestido tan corto, que poco dejaba a la imaginación…aunque sí que podía imaginar demasiadas cosas con ella. Sus ojos negros pronto notaron como los enormes pechos de la heredera rebotaban con su tímido andar, y casi pareció hipnotizado por un momento.

Fiona se sintió pequeña y fea al notar como Elijah estaba mirando a Caroline, y sus celos enfermizos le hicieron arder el estómago, y tomando la mano de Elijah, se rio fuerte.

—Le dije a Michelle que se vería como una prostituta con eso, pero no me hicieron caso, seguramente a Caro le está gustando que la vean, siempre parece tan tímida y reservada, pero estoy segura de que por dentro es todo lo contrario…la verdad se ve fatal. — dijo Fiona con veneno en la voz.

Elijah soltó una risa seca al entender como su fastidiosa acosadora se sintió acomplejada ante Caroline O´Sullivan.

—¿Eh?, no lo creo, ella no se ve como lo que dices, se ve preciosa, ahora mismo iré con ella para alejar a los lobos que la están acechando, ella no es como tu Fiona, Caroline es muy tímida y dulce, si alguien la molesta debo de estar allí para protegerla. — respondió Bernard que caminó hacia Caroline.

Fiona bufó molesta.

—Bernard en verdad esta muy enamorado de ella, ¿No lo crees Elijah?, son tal para cual, es una suerte que Caroline no tenga ojos para nadie más que no sea el, Michelle puso tanto esfuerzo a arreglarla para el…espero que al menos ya den el paso. — dijo Fiona colgándose del brazo de Elijah. — Vamos a bailar, la noche apenas empieza…y quiero que bailes conmigo. — pidió la castaña.

Molesto ante las palabras de Fiona sobre Bernard y Caroline, Elijah se zafó del agarre de su acosadora.

—¿Sabes Fiona? Eres realmente patética. Hablas así de O´Sullivan porque en realidad estás celosa de ella. No voy a bailar contigo ni esta noche ni nunca, y será mejor para ti que dejes de fastidiarme, no me interesas, jamás me has interesado, solo eres otra mas de las muchas que se arrastran a mis pies…no te sientas tan importante solo porque nos conocemos desde niños. — le dijo Elijah a la castaña para luego alejarse de ella hacia la barra de bebidas.

Fiona se quedó en silencio ante aquellas palabras, pero comenzando a llorar, se sintió tan furiosa y frustrada que quiso buscar a Bernard. Elijah le había dicho aquello defendiendo a Caroline, y eso no iba a olvidarlo…ambos, sus dos mejores amigos desde que era una niña, parecían dar su atención a Caroline y no lo soportaba.

Llegando a la mesa junto a Caroline, ambos buscaron con la mirada a Fiona y Elijah respectivamente, pero no parecía haber rastro de ellos, y un tumulto de personas ya se había amontonado en todas partes.

—Bueno, creo que ambos deben de estar juntos, le pedí a Elijah que sacara a bailar a Fiona, deben de estar por allí. — dijo Bernard con algo de preocupación.

—S-si…eso debe de ser. — respondió Caroline.

Bernard sonrió.

—Estas preciosa hoy Caro…realmente te ves muy linda. — aseguró Bernard.

Caroline se sonrojó en el acto.

—G-gracias, Bernard. —

Elijah observaba con atención desde la barra, como ese par de “tortolos” hablaban con esa comodidad que a el le molestaba. Caroline genuinamente no tenia ojos para nadie, a pesar de que el maldito antro estaba lleno de personas, para ella solo existía Bernard, y al calor del alcohol, aquello le molestó mucho mas de lo que le había molestado jamás…y realmente odio lo malditamente sexy que la O´Sullivan lucía esa noche…era casi un pecado que solo Bernard tuviera el privilegio de tener la atención de esa mujer.

—Caroline… — dijo Bernard con seriedad, tomando a Caroline de las manos. En aquel momento, la joven pelinegra sintió como si el mundo entero se detuviera, Bernard la miraba a los ojos.

—¿S-sí? — cuestionó ella.

—Eres una chica muy linda y especial, ¿Lo sabes? Y hoy te ves increíble, ¿Te gustaría que bailáramos? ¿O prefieres que nos quedemos conversando un rato? — dijo Bernard.

En ese momento Caroline se sintió dentro de un sueño, toda la atención de Bernard era para ella…pero algo la hizo la hizo girar su vista hacia la barra. Allí estaba Elijah Hawkins, solo…su mirada, parecía estar clavándose directamente en ella.  

Negando, ignoró a Elijah, y sonriendo a Bernard le pidió quedarse juntos allí mismo.

Elijah apretó el vaso de whisky en su mano, de nuevo la mirada de la O´Sullivan se desviaba de el para centrarse en el imbécil de Bernard.

El corazón de Caroline brincaba ferozmente dentro de su pecho…y en un momento, sin que ella lo esperará, sintió como el espacio entre ella y Bernard comenzaba a cerrarse…

—Eres tan linda… que yo quiero… — susurró Bernard, acercándose al hermoso rostro de Caroline…quería besarla.

Caroline sintió como el rose de los labios de Bernard, casi llegaba a los suyos. Sin embargo, furioso de ver lo que miraba, Elijah comenzó a caminar hacia ellos, y a su paso empujó a un tipo cualquiera que soltó un golpe a otro tipo que nada tenia que ver.

Una pelea desatada en aquella velada que prometía ser especial…se tornaba de pesadilla. Un chico, bajo el flujo del alcohol, comenzó una disputa que pronto se transformó en una trifulca derivado de aquel empujón iniciado por Elijah.

Caroline sintió como Bernard se apartó rápido, antes de besarla, aquella era la primera vez que veía esa escena casi típica para los otros, y aparte de asustarse, se molestó.

—Tú quédate aquí, Caroline. — mencionó el joven Bernard prometiendo ayudar. — no dejaré que estos idiotas nos arruinen la noche. — la voz baja del joven no fue comparada con la fuerza con la que arrastró a otro más para que lo ayudara a separar a los otros casi la hizo reír.

A pesar que no vieron cómo comenzó, no les fue difícil adivinar que seguro el chico que soltaba golpes a todos lo había iniciado.

Cuando Elijah Hawkins llegó a la mesa finalmente y estuvo a punto de acercarse, Caroline lo observó.

—¿I-irá a ayudar-les? — la voz débil de Caroline voz fue escuchada por el arrogante Hawkins.

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