Capítulo 38 Sin saber perder.

Caroline detuvo sus presurosos pasos bajo la sombra de uno de los tantos árboles del lugar, contuvo el temblor nervioso de su cuerpo y se forzó a tranquilizarse… era tensión y vergüenza las que la embargaban… ¿cómo una simple charla terminó así?

No quiso llamar la atención al estar ahí de pie, así ...

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