Capítulo 53 Perdiendo el aliento.

Una vez que el semáforo le dio luz verde para continuar, su mano ajustó la palanca de velocidades ante la desconfiada mirada zafiro; segundos después, la misma mano estaría de regreso en el volante del coche, el que golpearía intensidad con uno de sus dedos al momento de pisar el acelerador, ¿De ver...

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