Capítulo 16 Doce horas

Doce horas

El grito de Luna se perdió en el viento del puerto.

Se quedó de rodillas al borde del muelle, las manos agarradas a la madera húmeda, mirando el agua negra donde la lancha había desaparecido. El motor ya no se oía. Solo quedaba el chapoteo de las olas contra los pilotes y el latido furi...

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