Capítulo 30 Dos horas

Dos horas

La foto de Estrella dormida seguía abierta en la pantalla cuando Luna ya estaba en la habitación.

No gritó. No tembló a la vista. Se agachó junto a la cama, pasó un brazo bajo la espalda de su hija y la levantó con un movimiento firme, casi mecánico. Estrella se quejó en sueños, pero no ...

Inicia sesión y continúa leyendo