Capítulo 41 La cláusula

La cláusula

Luna cruzó la calle con el corazón golpeándole las sienes.

La puerta giratoria la tragó en un soplo de aire acondicionado y mármol. El lobby olía a café caro y a piso recién encerado. Detrás del mesón, una recepcionista alzó la vista con la sonrisa automática de quien está entrenada pa...

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