Capítulo 43 La merienda

La merienda

La casa de los árboles olía a pan tostado y a té de manzanilla.

Luna cruzó el jardín con el paso todavía marcado por la plaza y, al abrir la puerta, Estrella apareció en el pasillo con las mejillas manchadas de mermelada.

—Dijiste que ibas a merendar —anunció, como quien cobra una deu...

Inicia sesión y continúa leyendo