Capítulo 132 BIENVENIDO

Sargis

La limusina se detuvo frente al solárium tras lo que pareció una eternidad, cada segundo estirado al límite, como si se burlara deliberadamente de mi anticipación. La pierna me rebotaba sin control, los dedos presionados con fuerza contra los nudillos mientras los mordía en un torpe intento...

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