Capítulo 97 Como imanes

Narine

Me quedé detrás de la columna como una cobarde.

La gran procesión había comenzado, y yo estaba metida en las sombras del salón de baile, con el corazón golpeándome el pecho como un tambor de guerra. El cambio de energía era palpable, como si la sala misma hubiera tomado aire y lo estuviera...

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