Capítulo 42 42

—No quiero decidirlo en el coche.

Darian mantuvo una mano sobre mi muslo.

—Yo tampoco.

—Y no quiero hacerlo porque Eira nos dio tres días.

—De acuerdo.

—Ni porque tú tengas miedo de que deje de quererte.

Su pulgar dejó de moverse.

—Eso va a ser más difícil.

—Ya lo sé.

La carretera hacia Casa Ardent ...

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