Capítulo 155

La luz de la mañana se filtraba suavemente a través de las finas cortinas de la ventana.

Los ojos de Veyra se entreabrieron despacio. El techo blanco fue lo primero que vio, y toda la habitación estaba completamente en silencio, salvo por el tenue ruido del aire acondicionado.

Parpadeó ante la luz...

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