Capítulo 33

La bofetada llegó sin previo aviso.

Veyra ni siquiera la vio venir. Un instante estaba de pie en el umbral, enfrentando las acusaciones de Eleanor. Al siguiente, una mano le cruzó la mejilla con tanta fuerza que la cabeza se le fue hacia un lado.

Le zumbaron los oídos. La vista se le nubló. Sintió...

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