Capítulo 47

La pantalla del televisor brillaba.

La fotografía de Lily en la jaula para perros parecía latir en la penumbra. Su pequeño cuerpo estaba encogido. Su rostro, deformado por el terror. La malla metálica. El suelo de cemento.

La sala quedó sumida en un silencio sepulcral.

Nadie se movió. Nadie respi...

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