Capítulo 76

La carpeta de cuero reposaba sobre la mesa como un juez dictando sentencia.

Dieciocho mil ochocientos ochenta y ocho.

Veyra miró fijamente los números. Sus ojos se negaban a aceptarlos. Parpadeó. Volvió a mirar. Los números no cambiaron.

Le temblaban las manos bajo la mesa. Las aplastó contra sus...

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